Land Airbus, la propuesta china para reducir el tráfico.

Land Airbus es un proyecto conocido como TBS, algo que no es nuevo, dado que se presentó en el año 2012 y desde ese momento no han parado de trabajar en esta idea y todo apunta a que dentro de muy poco tiempo podremos ver este proyecto en marcha. A pesar de que cuando fue presentado se convirtió en una gran promesa para el sector del transporte de personas en las principales ciudades chinas, muchos expertos calificaron como de inviable el proyecto. Se pretende sustituir los autobuses por un vehículo que funcionaría como un túnel que se movería y por el que por debajo podrían pasar los coches.

Con ello se cambiaría por completo la infraestructura urbana de las grandes ciudades, especialmente la de Pekin, uno de los principales lugares del país donde se harán las pruebas con el Land Airbus, revelando que los chinos también pueden ser tenidos muy en cuenta a la hora de innovar en cuanto a transporte.

Se dice que la idea de crear esta clase de vehículo o una alternativa similar, lleva bastantes años rondando por la cabeza de muchos ingenieros chinos y parece que por fin será una realidad. Además no solo será útil para mover más personas que los autobuses convencionales sino para descongestionar el tráfico en esta ciudad en la que la contaminación que puede llega a ser insoportable.

El autobús podría sortear los coches haciéndolos pasar por debajo, con lo que no se entorpece el tráfico rodado, pero para aprovechar los beneficios de este nuevo invento habría que construir estaciones en altura para poder subir a estos autobuses, como si fuera el finger de un avión.

 

Según han declarado los creadores de esta propuesta, el Land Airbus podría llevar de cada vez a unas 1,200 personas, lo que lo convertiría en el autobús, si es que puede llamarse así, con más capacidad de todos cuantos haya en el mundo.

La ecologística juega de su mano porque esa es otra de las razones por las cuales han apostado tan fuerte por este invento. Este dispositivo no utilizaría combustible convencional sino que se alimentaría con energías renovables.

El precio sería otra de sus ventajas dado que costaría una quinta parte del que se necesita para construir un metro que realizase el mismo recorrido. Ahora solo hay que esperar a que el Gobierno chino lo apruebe y en cuestión de un año podríamos ver cómo recorrer sus principales ciudades.

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